Publicidad:
Terra
La Coctelera

Le ColiseuM

 

Hace mucho tiempo desperté de la oscuridad.

Me encontré de repente recostado a la sombra de un árbol.  Alrededor mío se encontraban individuos con rostros extraños.

Miraba como se movía la extremidad inferior de su rostro, decían cosas ininteligibles para mí en aquellos tiempos.

Dos de ellos me tomaron entre sus brazos y me llevaron al centro de la explanada, allí me sentaron en un sillón, pues yo me sentía muy agotado y el sudor corría por mi frente.

Mire hacia arriba y vi un cielo rojo con nubes grises, nunca lo olvidare, pues sentía como si esa imagen fuera parte de mi, como si yo hubiese provenido de aquella lejanía, imposible de volver  a ella.

Sentí algo en mis pies, mire de reojo y los trate de mover, pero estaban cubiertos de una arena fina y blanca, toda la explanada estaba repleta de arena.

Me sentía agotado y aquellos individuos se dirigían a mí con sus miradas y sonidos extraños.  A lo lejos, vi un color diferente al de los seres que estaban alrededor mío,  eran otros de la misma especie, pero vestían con túnicas moradas, contrarias al blanco del que gozaban los que estaban a mi lado.  Eran rectos, tenían su mirada fija en mí y yo a causa del peso de mi cabeza baje la mirada, quedando mi vista fija en mis pies.

Pronto quedo mi mente en la oscuridad de nuevo y los sonidos se alejaron de mi mente.

Cuando volví a despertar,  me encontraba al lado de una fogata, esa figura roja que emitía energía cálida y armoniosa fue gustosa de mis sentidos, quise tocarla, pero al instante un ser, me hizo señas para no hacerlo.

Me enseñaron lo que era el tiempo y el espacio,  como  apoderarme de los Krags, que eran unas criaturas que salían de la arena de vez en cuando, de ellas nos alimentábamos, mientras crujía el cascaron que cubría sus órganos. Siempre pensé que ese "crujir" era lo que me daba energías para vivir.

Nos alimentábamos, salían más seres como yo del árbol en ciertas épocas del año, le dábamos la bienvenida y pronto cazaba como nosotros,  vivíamos bien, pero a veces los Dunts (La especie que somos) se peleaban porque unos querían cosas de otros.

Es una característica de los Dunts: les gusta mucho los objetos materiales, matan y mueren por ellos.

En lo personal a mi no me atraen nada, me basta con la túnica blanca que porto, aunque algunas veces me gustaría tener la verde, que es la que usa los Dunts que nos miran desde los pilares del Coliseo.

Pero más que nada, me gustaría saber porque me encuentro aquí, muchos de los Dunts se olvidan de preguntarse  de donde provienen, y se lisonjean por tener cosas materiales, no les importa saber cuál fue su origen.

Algunos, para manipular a los Dunts crearon historias sobre un ser omnipotente que creo al Coliseo con sus propias manos para tenerlos allí, y darles la gracia de vivir. Muchos creen que es cierto, pero algo me dice que no lo es. También se dice que los verdes tenían la verdad en su mente.

Algunos de los nuestros, los blancos, escribían historias y novelas sobre nosotros, a la mayoría les gustaban las novelas porque eran ficción a final de cuentas, aunque ciertos personajes llegaban mas allá de la ficción y se hacia un poco filosófica.

Se hacían representaciones teatrales en una pequeña marimba que construíamos en cierta época y nos contentábamos mucho con ir.

Aquellos que se atrevieron a escribir sobre nosotros, los hicieron verdes, ya que sus ideas ayudaron a conocernos por medio de otros caminos. Algunos llegaron hasta ser morados.

Así, humildes como se les veía en la arena, ya se les vería con su aire orgulloso arriba de nosotros, aunque alguno de ellos a veces nos saludaba.

De vez en cuando, a los verdes, se les caía su libreta de anotaciones, pues siempre nos miraban desde arriba y me di cuenta, a través de sus escritos,  lo que pensaban de nosotros: nuestras formas de organización, "cultura", fiestas, ritos, creencias, etc.

Me di cuenta que sabían mucho y que tenían métodos para organizar sus proyectos de conocimiento.

Comencé a hacer gracias para aquellos espectadores, y algunos de ellos me aventaban su libreta, rápidamente las cogía y me iba corriendo a leer lo que habían escrito.

Aprendí más y más cosas: el cuerpo, la mente, lo social, alimentación, etc.

Llegaron los días en que mi mente  pedía ser algo en la vida, seguir en la arena, tratar de subir a las gradas y con ello aspirar a algo "mejor" o ¿Qué hacer?

Llego un día en que me encontraba en la arena con unos Dunts, no pasaba nada en particular, pues yo solo leía una libreta recién tomada, cuando oír el cerrar de las rejas.

Solo entendí que era el momento en que me vería frente a frente con el gran "animal", ese que dejaban salir de vez en cuando, ese "mal necesario" del que tanto hablaban los verdes, así que decidí confrontarlo.

Juntos éramos cinco contra la bestia, tomamos nuestras armas  y arremetimos contra ella después de habernos rugido varias veces.

El ruedo duro mucho tiempo, ninguno de nosotros lograba acercársele, y ella solo esperaba imponiendo su grandeza. Le mire los ojos a la bestia, a los verdes, morados y los de mis compañeros.

Trate de ver los míos a través del pensamiento, pero me encontraba en esas situaciones en las que todo pasa rápido y tiempo después quieres remediarlo con una fácil solución. Oí un gemido.

La Bestia había arremetido contra uno de mis compañeros, murió al instante, esas garras eran muy largas y fuertes.

Me puse en guardia, pues de reojo nos miraba a los demás. Recordé la caza que le dábamos a los Krags, si, esos monstruos salidos de la arena, ver salir su cabeza llena de pelambré mientras mis flechas esperaban impacientes su punto vulnerable.

Las primeras veces sentí asco al comerme a ese monstruo: su carne roja, llena de sangre negra, y quitarle una por unas sus espinas para no cometer el error de envenenarme a mi mismo.

Nunca me había puesto a pensar en porque, aun sabiendo que las mataríamos, seguían saliendo a la superficie. Supongo  buscaban algo que nosotros también buscamos en el cielo rojo que día a día se pone encima de nosotros, puede ser que algún día muera por buscar lo desconocido, pues ¿Qué es morir?

Mato a otro de los nuestros: simplemente le abrió el estomago y vi como salían sus órganos enfrente mío. Sentí repugnancia, pues los verdes escribían  en sus libretas más rápido, ¿Cómo podían simplemente ver sin hacer nada al respecto?

Me comencé a enfadar y no sabía contra quien desquitar mi furia, a pesar de todo la bestia no tenía la culpa de que la hubiesen metido con nosotros, pero o mataba o moría, ¿Qué hacer?

Quedábamos tres y uno de ellos nos hacía señas a los dos para acercarnos y luchar al mismo tiempo, pero yo no mataría a la bestia, no tenia porque, para que vivir  si iba a estar destinado a satisfacer las voluptuosidades de otros individuos.

De repente enfrente de  mí, al otro lado de la arena, bajo una escalera  mire su destinatario y allí estaba un sujeto verde mirándome fijamente. Mis compañeros también miraron, y ese descuidar  le costó la vida a uno de ellos. No lo pensé más, y decidí correr hacia la escalera que se me tendía.

Al llegar a ella, mi compañero me alcanzo el pie y me bajo del impulso de su brazo mientras la bestia nos acometía. De un salto logre esquivarla, mas al caer  me lastime el tobillo. Mi compañero también había logrado escapar, gritándome que no lo abandonara, que no fuese cobarde, "tratándome de alentar" frente a un enemigo que ni siquiera sabía lo que hacía.

Yo con todas las ganas que pude, logre alcanzar de nuevo la escalera y subir junto a los verdes, allí, ellos me "acogieron".

 

Después de haber estado mucho tiempo en una habitación donde un medico me alivio las pocas, pero graves heridas que me produjo aquel encuentro, me invitaron por fin a las gradas.

Estaba ansioso por conocimiento, por leer lo que ellos habían escrito en las libretas, en saber más sobre los morados, sus antepasados etc., para saber más sobre los Dunts, pues aun no lograba saber quiénes eran y porque estaban allí.

Antes de salir, me vistieron con la túnica verde, aunque esta era verde claro, indicio de los "iniciados".

Pregunte por las libretas, pero no recibí respuesta, solo miradas orgullosas obsequiándome una.

Poco a poco conocí el método del cual  ellos se servían, el método de observación, análisis, hipótesis y resultados, resumiendo lo demás.

Tenía que llevar paso por paso, metódicamente el objetivo de mi investigación, criticando lo que los demás escribieran en sus libretas, así como "aprender" lo que ellos dijesen de mis escritos.

La manera me pareció adecuada para estudiar algo que no era lo propio, pero si no era lo propio ¿para qué estudiarlo? A final de cuentas, íbamos a salir del coliseo (muerte) sin libretas, sin túnicas y sin compañía.

Un día, acabando las apuntaciones de a diario, me di una vuelta buscando una escalera que me llevara a la cima, mas no la encontré.

Pero tenía algo que los demás verdes no tenían: fuerza y agilidad, pues mientras estuve en la arena me enseñaron a ejercitar mi cuerpo.

Como pude me trepe a un pilar con mis brazos, poco a poco subí, ayudándome con los brazos y pies. Me gritaban que me bajara, que no podía agredir la voluntad del ser omnipotente, que me reprenderían por lo que estaba haciendo, pero esas palabras me ayudaron a subir mas y mas, hasta que al final lo conseguí: llegue a la cima del coliseo.

Todo quedo en un silencio absoluto, los blancos me gritaban preguntando qué es lo que veía, los verdes guardaban silencio y los morados de pie, me miraban indiferentes.

 

¿Qué es lo que mire?

A lo lejos pude distinguir más coliseos iguales que el que habitaba, algunos más chicos, otros más grandes, otros con una forma un poco diferente, otros parecidos, unos derrumbados y uno de ellos en realidad muy lejano, si lo vi  es porque era enorme.

En el suelo habían picos levantados hacia arriba,  los más cercanos un poco ensangrentados, rastros de túnicas verdes desgarradas, atrapadas por algunos arbustos que estaban por allí. Una caída era mortífera, era imposible bajar  a menos que quisiera uno suicidarse.

Entre la inmensidad llegue a encontrar un pedazo de tela morada, ¿qué es lo que realmente pasaba con estos tipos?

Me recosté allí mismo  y pude admirar el cielo en toda su complejidad, así como lo había visto alguna vez, tenía ganas de llorar  y si,  me salió una lagrima.

Me pregunte como podría salir del coliseo sin la necesidad de morir en el intento, y me vinieron a la mente las letras de un verde que se convirtió en morado por su "inteligencia" que ya había muerto hace tiempo: "Cualquier Dunt que sea racional, sabrá que su pensamiento esta determinado desde el momento que nace en el árbol de la vida, pues su frágil mentalidad no puede ir mas allá de lo que todos los Dunts  infiramos de él".

Tenía razón, todo mi pensamiento estaba determinado por lo que ellos dijera de mí, por sus anotaciones, vida en la arena, sus miradas, todo, absolutamente todo.

Pero... no por ello me quedaría sin la oportunidad de "usar" mi cerebro, pues si lo tenía era para algo, aunque estuviese más que determinado. Además, considero que no solo mi razón me mueve, tengo algo más que algunos no tienen: Voluntad.

Yo tengo la voluntad de elegir mi camino, sea malo o bueno, sea cual sea, mi voluntad es la que manda, ¿estará determinada también? Puede ser, por los ideales que he conocido pero no deja de ser mía.

Pensé sobre esto porque quería flotar, mas esas ideas no me dejaban ir, y las trate de combatir con mi espíritu, pues si existe, aunque algunos verdes digan que no, eso no es algo que se aprenda, se siente y compadezco a los Dunts que no lo hacen, es algo que no es fácil describir, pues "no lleva un método".

Lo siento por ellos.

 

También, al ver el cielo en toda su inmensidad, me di cuenta que esa "inmensidad" era por algo, pues no hay que buscar donde es obvio que no se encontrara nada, en ese infinito no hay nada, mejor deberíamos buscar mas al fondo, en los suelos del coliseo.

Concluí que los verdes y morados sabían mucho sobre el coliseo, su pasado, presente y tal ves futuro, su forma de gobernarlo, de darle "vida" de conocer muchas cosas sobre los blancos, pero ¿sabían algo sobre ellos mismos?

Ellos, al igual que los blancos, llegaron al coliseo sin saber de donde provenían, y en su pretendido conocer de los Dunts se olvidaron que ellos también lo eran, y que vivían en el mismo tiempo y espacio.

¿Quién conoce a quien?

Se abrió una portezuela que daba acceso adonde estaba yo y subieron cinco verdes, me tomaron por los brazos y me llevaron con los morados.

Estos, con aire irónico, me dijeron que sufriría varios castigos por el atrevimiento del que fui participe, además de no poder volver a la arena para visitar a los blancos, pues ellos no debían saber lo que mis ojos habían mirado.

Les conteste que aceptaba la condena con la condición de que me dijeran que era lo que había allá afuera.

Me dieron muchas vueltas a la cabeza con sus postulados y teorías, pero nunca llegaron a decirme cual era nuestro origen y el porqué de nuestra existencia, aun así, tenían un aire orgulloso en sus palabras.

Uno de ellos me dijo que algunos, por aspirar al conocimiento y sentirse frustrados al ver lo estúpido y miserable que era la vida, optaron por salirse del coliseo, aventándose hacia afuera, olvidando sus "ideales" y creencias.

No siempre el conocimiento es bueno para mentes propensas a la locura.

Fue lo único rescatable que me dijeron.  No volví a verlos, me golpearon, "humillaron" y encarcelaron en una celda absolutamente oscura, viviendo solo de trozos pequeños de Krags.

Es allí donde conocí el silencio.

Ese medio por el cual conocí mi camino hacia el interior de mi alma y espíritu.

Hacia flexiones con mi cuerpo, aprendía a conocerlo, así como a mirar en la oscuridad, mi imaginación abría mundos enteros y no tenía necesidad de estar con alguien, pues esa necesidad es para los que no les gusta estar consigo mismos, al menos para mí no lo es.

El vigilante de mi celda un día dejo una pequeña nota debajo de mi puerta, decía:   "Hay otra salida".

No hice caso, pues no me interesaba lo que pasara en el exterior, yo ya había cumplido mi "objetivo" allá afuera.

Días después, se abrió la puerta y entro un monje, tenía la túnica blanca un poco desgarrada, pero el capote oscuro no la hacía muy visible.

 

Me tomo de la mano  llevándome por varios túneles, en la otra llevaba un candelabro alumbrando un poco las instalaciones. De vez en cuando bajando escaleras, después de mucho caminar me susurro al oído:

 Tienes razón, no hay que buscar afuera, si no, adentro.  En el coliseo es un poco parecido, al cielo déjalo ser, aquí abajo conocerás nuevas ideas.

Alumbro el suelo y allí había una apertura en donde se encontraban unas escaleras muy oxidadas y viejas.

Me señalo el camino, sus ojos brillaron  y lagrimas salieron por mis ojos, estaba indeciso pero al final me decidí a bajar...  a la verdadera vida.

Le ColiseuM

 

Hace mucho tiempo desperté de la oscuridad.

Me encontré de repente recostado a la sombra de un árbol.  Alrededor mío se encontraban individuos con rostros extraños.

Miraba como se movía la extremidad inferior de su rostro, decían cosas ininteligibles para mí en aquellos tiempos.

Dos de ellos me tomaron entre sus brazos y me llevaron al centro de la explanada, allí me sentaron en un sillón, pues yo me sentía muy agotado y el sudor corría por mi frente.

Mire hacia arriba y vi un cielo rojo con nubes grises, nunca lo olvidare, pues sentía como si esa imagen fuera parte de mi, como si yo hubiese provenido de aquella lejanía, imposible de volver  a ella.

Sentí algo en mis pies, mire de reojo y los trate de mover, pero estaban cubiertos de una arena fina y blanca, toda la explanada estaba repleta de arena.

Me sentía agotado y aquellos individuos se dirigían a mí con sus miradas y sonidos extraños.  A lo lejos, vi un color diferente al de los seres que estaban alrededor mío,  eran otros de la misma especie, pero vestían con túnicas moradas, contrarias al blanco del que gozaban los que estaban a mi lado.  Eran rectos, tenían su mirada fija en mí y yo a causa del peso de mi cabeza baje la mirada, quedando mi vista fija en mis pies.

Pronto quedo mi mente en la oscuridad de nuevo y los sonidos se alejaron de mi mente.

Cuando volví a despertar,  me encontraba al lado de una fogata, esa figura roja que emitía energía cálida y armoniosa fue gustosa de mis sentidos, quise tocarla, pero al instante un ser, me hizo señas para no hacerlo.

Me enseñaron lo que era el tiempo y el espacio,  como  apoderarme de los Krags, que eran unas criaturas que salían de la arena de vez en cuando, de ellas nos alimentábamos, mientras crujía el cascaron que cubría sus órganos. Siempre pensé que ese "crujir" era lo que me daba energías para vivir.

Nos alimentábamos, salían más seres como yo del árbol en ciertas épocas del año, le dábamos la bienvenida y pronto cazaba como nosotros,  vivíamos bien, pero a veces los Dunts (La especie que somos) se peleaban porque unos querían cosas de otros.

Es una característica de los Dunts: les gusta mucho los objetos materiales, matan y mueren por ellos.

En lo personal a mi no me atraen nada, me basta con la túnica blanca que porto, aunque algunas veces me gustaría tener la verde, que es la que usa los Dunts que nos miran desde los pilares del Coliseo.

Pero más que nada, me gustaría saber porque me encuentro aquí, muchos de los Dunts se olvidan de preguntarse  de donde provienen, y se lisonjean por tener cosas materiales, no les importa saber cuál fue su origen.

Algunos, para manipular a los Dunts crearon historias sobre un ser omnipotente que creo al Coliseo con sus propias manos para tenerlos allí, y darles la gracia de vivir. Muchos creen que es cierto, pero algo me dice que no lo es. También se dice que los verdes tenían la verdad en su mente.

Algunos de los nuestros, los blancos, escribían historias y novelas sobre nosotros, a la mayoría les gustaban las novelas porque eran ficción a final de cuentas, aunque ciertos personajes llegaban mas allá de la ficción y se hacia un poco filosófica.

Se hacían representaciones teatrales en una pequeña marimba que construíamos en cierta época y nos contentábamos mucho con ir.

Aquellos que se atrevieron a escribir sobre nosotros, los hicieron verdes, ya que sus ideas ayudaron a conocernos por medio de otros caminos. Algunos llegaron hasta ser morados.

Así, humildes como se les veía en la arena, ya se les vería con su aire orgulloso arriba de nosotros, aunque alguno de ellos a veces nos saludaba.

De vez en cuando, a los verdes, se les caía su libreta de anotaciones, pues siempre nos miraban desde arriba y me di cuenta, a través de sus escritos,  lo que pensaban de nosotros: nuestras formas de organización, "cultura", fiestas, ritos, creencias, etc.

Me di cuenta que sabían mucho y que tenían métodos para organizar sus proyectos de conocimiento.

Comencé a hacer gracias para aquellos espectadores, y algunos de ellos me aventaban su libreta, rápidamente las cogía y me iba corriendo a leer lo que habían escrito.

Aprendí más y más cosas: el cuerpo, la mente, lo social, alimentación, etc.

Llegaron los días en que mi mente  pedía ser algo en la vida, seguir en la arena, tratar de subir a las gradas y con ello aspirar a algo "mejor" o ¿Qué hacer?

Llego un día en que me encontraba en la arena con unos Dunts, no pasaba nada en particular, pues yo solo leía una libreta recién tomada, cuando oír el cerrar de las rejas.

Solo entendí que era el momento en que me vería frente a frente con el gran "animal", ese que dejaban salir de vez en cuando, ese "mal necesario" del que tanto hablaban los verdes, así que decidí confrontarlo.

Juntos éramos cinco contra la bestia, tomamos nuestras armas  y arremetimos contra ella después de habernos rugido varias veces.

El ruedo duro mucho tiempo, ninguno de nosotros lograba acercársele, y ella solo esperaba imponiendo su grandeza. Le mire los ojos a la bestia, a los verdes, morados y los de mis compañeros.

Trate de ver los míos a través del pensamiento, pero me encontraba en esas situaciones en las que todo pasa rápido y tiempo después quieres remediarlo con una fácil solución. Oí un gemido.

La Bestia había arremetido contra uno de mis compañeros, murió al instante, esas garras eran muy largas y fuertes.

Me puse en guardia, pues de reojo nos miraba a los demás. Recordé la caza que le dábamos a los Krags, si, esos monstruos salidos de la arena, ver salir su cabeza llena de pelambré mientras mis flechas esperaban impacientes su punto vulnerable.

Las primeras veces sentí asco al comerme a ese monstruo: su carne roja, llena de sangre negra, y quitarle una por unas sus espinas para no cometer el error de envenenarme a mi mismo.

Nunca me había puesto a pensar en porque, aun sabiendo que las mataríamos, seguían saliendo a la superficie. Supongo  buscaban algo que nosotros también buscamos en el cielo rojo que día a día se pone encima de nosotros, puede ser que algún día muera por buscar lo desconocido, pues ¿Qué es morir?

Mato a otro de los nuestros: simplemente le abrió el estomago y vi como salían sus órganos enfrente mío. Sentí repugnancia, pues los verdes escribían  en sus libretas más rápido, ¿Cómo podían simplemente ver sin hacer nada al respecto?

Me comencé a enfadar y no sabía contra quien desquitar mi furia, a pesar de todo la bestia no tenía la culpa de que la hubiesen metido con nosotros, pero o mataba o moría, ¿Qué hacer?

Quedábamos tres y uno de ellos nos hacía señas a los dos para acercarnos y luchar al mismo tiempo, pero yo no mataría a la bestia, no tenia porque, para que vivir  si iba a estar destinado a satisfacer las voluptuosidades de otros individuos.

De repente enfrente de  mí, al otro lado de la arena, bajo una escalera  mire su destinatario y allí estaba un sujeto verde mirándome fijamente. Mis compañeros también miraron, y ese descuidar  le costó la vida a uno de ellos. No lo pensé más, y decidí correr hacia la escalera que se me tendía.

Al llegar a ella, mi compañero me alcanzo el pie y me bajo del impulso de su brazo mientras la bestia nos acometía. De un salto logre esquivarla, mas al caer  me lastime el tobillo. Mi compañero también había logrado escapar, gritándome que no lo abandonara, que no fuese cobarde, "tratándome de alentar" frente a un enemigo que ni siquiera sabía lo que hacía.

Yo con todas las ganas que pude, logre alcanzar de nuevo la escalera y subir junto a los verdes, allí, ellos me "acogieron".

 

Después de haber estado mucho tiempo en una habitación donde un medico me alivio las pocas, pero graves heridas que me produjo aquel encuentro, me invitaron por fin a las gradas.

Estaba ansioso por conocimiento, por leer lo que ellos habían escrito en las libretas, en saber más sobre los morados, sus antepasados etc., para saber más sobre los Dunts, pues aun no lograba saber quiénes eran y porque estaban allí.

Antes de salir, me vistieron con la túnica verde, aunque esta era verde claro, indicio de los "iniciados".

Pregunte por las libretas, pero no recibí respuesta, solo miradas orgullosas obsequiándome una.

Poco a poco conocí el método del cual  ellos se servían, el método de observación, análisis, hipótesis y resultados, resumiendo lo demás.

Tenía que llevar paso por paso, metódicamente el objetivo de mi investigación, criticando lo que los demás escribieran en sus libretas, así como "aprender" lo que ellos dijesen de mis escritos.

La manera me pareció adecuada para estudiar algo que no era lo propio, pero si no era lo propio ¿para qué estudiarlo? A final de cuentas, íbamos a salir del coliseo (muerte) sin libretas, sin túnicas y sin compañía.

Un día, acabando las apuntaciones de a diario, me di una vuelta buscando una escalera que me llevara a la cima, mas no la encontré.

Pero tenía algo que los demás verdes no tenían: fuerza y agilidad, pues mientras estuve en la arena me enseñaron a ejercitar mi cuerpo.

Como pude me trepe a un pilar con mis brazos, poco a poco subí, ayudándome con los brazos y pies. Me gritaban que me bajara, que no podía agredir la voluntad del ser omnipotente, que me reprenderían por lo que estaba haciendo, pero esas palabras me ayudaron a subir mas y mas, hasta que al final lo conseguí: llegue a la cima del coliseo.

Todo quedo en un silencio absoluto, los blancos me gritaban preguntando qué es lo que veía, los verdes guardaban silencio y los morados de pie, me miraban indiferentes.

 

¿Qué es lo que mire?

A lo lejos pude distinguir más coliseos iguales que el que habitaba, algunos más chicos, otros más grandes, otros con una forma un poco diferente, otros parecidos, unos derrumbados y uno de ellos en realidad muy lejano, si lo vi  es porque era enorme.

En el suelo habían picos levantados hacia arriba,  los más cercanos un poco ensangrentados, rastros de túnicas verdes desgarradas, atrapadas por algunos arbustos que estaban por allí. Una caída era mortífera, era imposible bajar  a menos que quisiera uno suicidarse.

Entre la inmensidad llegue a encontrar un pedazo de tela morada, ¿qué es lo que realmente pasaba con estos tipos?

Me recosté allí mismo  y pude admirar el cielo en toda su complejidad, así como lo había visto alguna vez, tenía ganas de llorar  y si,  me salió una lagrima.

Me pregunte como podría salir del coliseo sin la necesidad de morir en el intento, y me vinieron a la mente las letras de un verde que se convirtió en morado por su "inteligencia" que ya había muerto hace tiempo: "Cualquier Dunt que sea racional, sabrá que su pensamiento esta determinado desde el momento que nace en el árbol de la vida, pues su frágil mentalidad no puede ir mas allá de lo que todos los Dunts  infiramos de él".

Tenía razón, todo mi pensamiento estaba determinado por lo que ellos dijera de mí, por sus anotaciones, vida en la arena, sus miradas, todo, absolutamente todo.

Pero... no por ello me quedaría sin la oportunidad de "usar" mi cerebro, pues si lo tenía era para algo, aunque estuviese más que determinado. Además, considero que no solo mi razón me mueve, tengo algo más que algunos no tienen: Voluntad.

Yo tengo la voluntad de elegir mi camino, sea malo o bueno, sea cual sea, mi voluntad es la que manda, ¿estará determinada también? Puede ser, por los ideales que he conocido pero no deja de ser mía.

Pensé sobre esto porque quería flotar, mas esas ideas no me dejaban ir, y las trate de combatir con mi espíritu, pues si existe, aunque algunos verdes digan que no, eso no es algo que se aprenda, se siente y compadezco a los Dunts que no lo hacen, es algo que no es fácil describir, pues "no lleva un método".

Lo siento por ellos.

 

También, al ver el cielo en toda su inmensidad, me di cuenta que esa "inmensidad" era por algo, pues no hay que buscar donde es obvio que no se encontrara nada, en ese infinito no hay nada, mejor deberíamos buscar mas al fondo, en los suelos del coliseo.

Concluí que los verdes y morados sabían mucho sobre el coliseo, su pasado, presente y tal ves futuro, su forma de gobernarlo, de darle "vida" de conocer muchas cosas sobre los blancos, pero ¿sabían algo sobre ellos mismos?

Ellos, al igual que los blancos, llegaron al coliseo sin saber de donde provenían, y en su pretendido conocer de los Dunts se olvidaron que ellos también lo eran, y que vivían en el mismo tiempo y espacio.

¿Quién conoce a quien?

Se abrió una portezuela que daba acceso adonde estaba yo y subieron cinco verdes, me tomaron por los brazos y me llevaron con los morados.

Estos, con aire irónico, me dijeron que sufriría varios castigos por el atrevimiento del que fui participe, además de no poder volver a la arena para visitar a los blancos, pues ellos no debían saber lo que mis ojos habían mirado.

Les conteste que aceptaba la condena con la condición de que me dijeran que era lo que había allá afuera.

Me dieron muchas vueltas a la cabeza con sus postulados y teorías, pero nunca llegaron a decirme cual era nuestro origen y el porqué de nuestra existencia, aun así, tenían un aire orgulloso en sus palabras.

Uno de ellos me dijo que algunos, por aspirar al conocimiento y sentirse frustrados al ver lo estúpido y miserable que era la vida, optaron por salirse del coliseo, aventándose hacia afuera, olvidando sus "ideales" y creencias.

No siempre el conocimiento es bueno para mentes propensas a la locura.

Fue lo único rescatable que me dijeron.  No volví a verlos, me golpearon, "humillaron" y encarcelaron en una celda absolutamente oscura, viviendo solo de trozos pequeños de Krags.

Es allí donde conocí el silencio.

Ese medio por el cual conocí mi camino hacia el interior de mi alma y espíritu.

Hacia flexiones con mi cuerpo, aprendía a conocerlo, así como a mirar en la oscuridad, mi imaginación abría mundos enteros y no tenía necesidad de estar con alguien, pues esa necesidad es para los que no les gusta estar consigo mismos, al menos para mí no lo es.

El vigilante de mi celda un día dejo una pequeña nota debajo de mi puerta, decía:   "Hay otra salida".

No hice caso, pues no me interesaba lo que pasara en el exterior, yo ya había cumplido mi "objetivo" allá afuera.

Días después, se abrió la puerta y entro un monje, tenía la túnica blanca un poco desgarrada, pero el capote oscuro no la hacía muy visible.

 

Me tomo de la mano  llevándome por varios túneles, en la otra llevaba un candelabro alumbrando un poco las instalaciones. De vez en cuando bajando escaleras, después de mucho caminar me susurro al oído:

 Tienes razón, no hay que buscar afuera, si no, adentro.  En el coliseo es un poco parecido, al cielo déjalo ser, aquí abajo conocerás nuevas ideas.

Alumbro el suelo y allí había una apertura en donde se encontraban unas escaleras muy oxidadas y viejas.

Me señalo el camino, sus ojos brillaron  y lagrimas salieron por mis ojos, estaba indeciso pero al final me decidí a bajar...  a la verdadera vida.

En Las Entrañas de la Tierra

Hace tiempo un amigo me pregunto sobre q creia respecto a la vida, antes de responderle me insito a decile si creia en criaturas sobrenaturales ya sean fantasmas, vampiros, extraterrestres, energias malignas o positivas.

Le respondi con otra pregunta. ¿Quienes somos? El se q quedo callado, me miro fijamente y me dijo q eramos algo q simplemente estabamos x alguna razon, o simplemente algun desperfecto de la naturaleza.

Yo antes creia ser alguien. Creia ser una persona con muchos ideales y pasiones. Creia tener futuro dentro de la sociedad, ser un gran erudito en el q generaciones despues me aclamarian como un gran escritor sobre Nohilismo o Filosofia. Simplemente creia ser alguien.

Entonces, ¿quien eres? - me pregunto.

No soy nada. Soy un individuo errante q busca profundizarse y complementarse junto a la madre naturaleza q me dio la vida. No soy nada, no porque no valga nada, si no porque por eso mismo, al saber q soy algo, se q ese algo no es nada. Soy un individuo humilde q busca el bienestar de la humanidad.

 Hace tiempo tuve un gran resentimiento contra ellos por burlarse de mi en la infancia. En la adolescencia me avergonzaron y mofaronse de mi. Pero en realidad ¿quien se reia de quien? pronto comenze a comerme muchos libros, pronto me separe varios escalones de ellos, pronto me veia encima de ellos y les escupia en el rostro mofandose de su vida rutinaria.

Mi inteligencia me insitaba a seguir un camino incierto lleno de vanidad, amargura, pesimismo y veneno. Tuve mi leccion y llego a mi EL Sentimiento. Aprendi de mi locura, aprendi de mi maldad, y PASE.

Creia ser alguien, Creia q seria alguien. Ahora se q no soy nada. Repito: por el hecho de saber q soy ALGUIEN, se q no soy NADA. Existen varias etapas dentro del circulo humano, la gran mayoria Ama o cree amar ya sea al projimo o a su pareja. Ese dueto infinito: hombre y Mujer. Otros se casan con su trabajo o hobbies. Otros se van por la via espiritual.. ¿suena raro no? ¿q es la vida espiritual?

Me respondio mi interlocutor q es una vida aislada de la sociedad al no quererse zambullir dentro de la marea voluptuosa de los seres encarnados. Una salida facil del circulo en q nos vemos metidos desde el momento de nacer. Personas religiosas q estan en busca de creer en algo por tener miedo a quererse a si mismos.  Enajenacion total y absoluta por una vida mas alla de la nuestra, una vida q es incierta y lejana.

Durante mi adolescencia tuve ciertos sueños y reminiscencias en el q me hallaba junto a monjes oscuros con antorchas en la mano, el rostro oculto bajo sus capuchas, caminaban lentamente sobre el pasto seco y putrefacto debajo de la luna. Nunca les tome importancia hasta q comenze a sentir "una vida viva del otro lado de la linea". Pero era diferente a lo q creia sentir en mi adolescencia al sentirme Dark o Gotico. Ya me llamaba la oscuridad hace rato, pero ese era juego de niños, esto era REAL.. muy REAL.

No hay metodologia para el sentimiento, al que le llega le llega y el que no sabe sentir.. ya tendra su oportunidad.

Al ver los arboles agitarse unos contra otros en las tempestades nocturnas, al ver las hojas secas volar por los aires en semicirculos, al mirar las estrellas, la luna llena, media luna, los perros callejeros, los ancianos, la neblina, el mar voluptuoso, la colera de Poseidon, las grandes olas saladas (el miedo q me inspiran), los buhos, el frio.. y otras cosas mas, me sentia en otro mundo, habia algo MAS y yo poco a poco entraba en esos senderos.

Comenze a creer en lo inpensable hace años, comenzo a renacer ese algo por lo q yo esperaba, comenzo la RESURRECCION.

Tambien le llamo El despertar, El nuevo Amanecer... todo cambio y sigue cambiando, ahora me doy cuenta q todo fluye. Y asi como hay veces q adelanto en algo, si pierdo consistencia y terreno tambien retrocedo,  y se corre el riesgo de regresar a lo mundano, Ya me ha pasado pero ese no es el tema.

Solo estoy seguro de tener a mis nuevos amigos que ya forman parte de mi: Confianza, Valor y Seguridad.

Y junto a ellos y los q aun no estan me atrevo a decir y asegurar q: no soy NADA.

 

Me encontraba en un lugar inmensamente frio, parecido a un lugar parecido a la antartida pero con un frio q rasgaba la sangre. Estaba dentro de una caverna con un compañero del trabajo llamado Erick.  Ibamos en busca de unos documentos que se habian quedado en la papeleria unos metros mas abajo siguiendo un camino lleno de nieve y oscuro.

Mientras descendiamos se iba acrecentando el aire y la oscuridad. Erick iba delante mio y yo me quedaba mas atras poco a poco cuando de repente senti una presencia en aquel sitio. Me detuve y senti otra cercana a la primera.  Me sentia raro pues aprendia a conocer mis nuevos sentidos q me alertaban sobre otros individuo dentro de la caverna.

Le grite a Erick q no siguiera pues habia alguien mas alli y no sabiamos quienes eran, m hizo caso omiso y siguio adelante, trate de alcanzarlo pero en medio del camino se aparecieron dos sujetos.

Los dos eran delgados, blancos y muy altos. Vestian de color negro, mas bien parecian vampiros pero sin creer q lo fueran. No los sabria describir mas q esto pues en verdad los vi borrosamente, lo q si pude ver fue su mirada negra, penetrante y brillosa entrar por mi mirada.

Senti miedo ante esos individuos q mas bien los tomaba por espectros, seres infernales q venian a robarnos el alma o que se yo de sus planes.

Me quede parado, inmovil, no respiraba y el sudor corria por mi frente. Senti impotencia al no poder hacer nada, el miedo me horrorizaba y no sabia que pensar. Mire a uno de ellos: A, le diriji una mirada llena de odio, rencor y colera ( mis frustraciones en la vida) lo señale y le grite una sarta de injurias:

- ¡Tu no existes! ¿que quieres de mi imbecil? ¡andate a otro lado q aqui no es tu lugar!, ¡no obtendras nada de mi desgraciado!

Y mas maldiciones, blasfemias y rencores que tenia yo contra todo el mundo y a lo q yo no podia penetrar ( mi interrogante sobre el otro lado). Gritaba y vociferaba como un niño y caminaba de un lugar a otro como un sujeto en un cuarto de locos.

Se me acerco A y con un simple empujon me tiro por los suelos. Cai rodandoy me entro mas miedo asi que me heche a correr de vuelta a la salida a la caverna, corria de prisa como nunca antes, veia por mi vida y lloraba por ella...

Mientras corria mi mente me dijo:

¡¿Que te pasa?!, ¡detente niño estupido e inmaduro! ¿que no ves que estas enfrente de los individuos que siempre has estado buscando durante toda tu vida? ¿y esa es la imagen que les quieres dar de ti? ¿para eso vinieron hasta aca, para ver a un niño estupido e inmaduro? ¡anda y arrepientete! ¡ten valor, seguridad y confianza en ti, en lo q haces! no dejes pasar esta oportunidad, ahora es tiempo de saber la gran pregunta y tu sigues corriendo y llorando como niño.. recuerda lo q has aprendido.. ¡detente!

Llegaba a la salida de la gran caverna, rafagas de viento sacudian todo a su alrededor, la nieve comenzaba a caer y pronto anocheceria. Me detuve y respire y exhale varias veces. Senti la presencia de los dos sujetos detras de mi. Respire.. respire y agarre confianza en mi mismo. Me di la vuelta  y me acerque a ellos con paso firme y la mirada serena. Mire directamente a los ojos a B y le dije:

Vamos... toma lo que quieras de mi pues no soy nada interesante a tus convicciones, se que esto es un sueño y aunque fuera más real que la misma "realidad" sé que esto ya ha pasado.

No soy nada por el simple hecho de que nada en "mi mundo" es autentico y puesto que así  es,  yo no soy nada ni  nada me pertenece. Por eso tómame y así tendré una pizca de verdadero.

 Seguían inmóviles y mi mente se engrandecía, pasaban las heladas ráfagas de viento azotándose contra las montañas que estaban alrededor  y yo sonreía al creer que todo había terminado. Se me acerco A dándome una bofetada, mi mirada seguia al frente sin hacer gesto alguno, me quito la chamarra que llevaba puesta, se dirigieron una mirada entre ellos y después de unos instantes me hicieron señal para que los acompañase.

Los seguía de cerca mientras caminábamos por la nieve, pasados los minutos se detuvieron en algún lugar quitando un poco de nieve de una especie de trinchera o pozo... que se yo.

Allí había una gran escalera vieja, ellos la bajaron y pronto los seguí. Pasado el tiempo llegamos al final, allí tuvimos que saltar hacia otra escalera pero de piedra en forma de caracol, era roja y cubierta por muchas insignias desconocidas para mi. Era enorme el lugar donde nos encontrábamos y el frio se dejaba sentir por todos lados.

Paso demasiado tiempo para llegar a los confines del centro de la tierra.

Habían antorchas pegadas a las rocas, telarañas y unas criaturas pequeñas que no sabría describir pues solo las veía de reojo. También habían sombras y presencias en los alrededores pero no sé porque no tenía miedo, me sentía como en casa, como en algún lugar lejano de mi vida que me transmitía mucha confianza así que yo solo guardaba silencio detrás de mi sonrisa infantil. Me sentia en casa.. estaba en casa.

Pensaba en hacerle la plática a uno de mis guías pero no sabía que decir así que preferí callar. Llegamos a una especie de sala formada en círculo echa por troncos y piedras, en el centro había cosas pintadas en el suelo así como leña echando fuego lentamente.

Me invitaron a tomar asiento mientras ellos lo hacían y después de acomodarnos, uno de ellos me susurro al oído: ¿Recuerdas?

Y dirigió su mirada a la leña prendida donde pronto apareció un ser enorme con la piel roja, marcas negras en su cuerpo y unos ojos intensos amarillos. Todos.. incluso el viento callaron.

Dio la bienvenida a todas las criaturas que se encontraban allí mientras se preparaba para el espectáculo o lo que fuera a suceder...

 

 

Subiendo El Nevado

Hace unos meses me encontraba con la espinita de volver al Nevado de toluca. Este es un volcan inactivo dentro del estado de Mexico a unas cuantas horas de la Ciudad de Mexico, es un parque ecologico ya que cuenta con un camino terroso por el q pueden andar los carros y llegar al centro del mismo. He hecho creo q es el unico volcan al q se puede llegar directamente en carro. En el centro se encuentran dos lagos enormes y uno pequeño, uno es el del Sol y el otro.. el de la Luna.

Me encontraba en Google Earth buscando las maravillas naturales de mi pais y di con el, ya habia oido q era el unico lugar donde podria encontrar nieve dentro de Mexico (ademas de otros picos de volcanes) asi q decidi visitarlo. La primera parte me fue muy bien pero al final no logre llegar a ver nisiquiera un Lago.. pero eso lo escribire despues ya q ahora me encuentro con ganas de escribir sobre la segunda vuelta.

Esperaba con ansias las ganas de regresar y se lo comente a un amigo de mi trabajo y le parecio buena idea el ir juntos asi q esperamos a q concidieramos en los horarios de descanso y el dia llego, unas horas antes el dia anterior nos mensajeamos y decidimos vernos a eso de las 6am en el metro Taxqueña.

Su nombre es Rafa y ya llevamos unos cuantos meses conociendonos agarrando buena confianza y amistad. Siempre puntuales nos encontramos en el lugar antes dicho. Alli llegamos hasta a terminal del metro, de alli compramos los boletos hacia la Cd de Toluca cobrandonos unos $40 pesos. En una hora mas o menos llegamos, nos dirigimos hacia el centro historico de la ciudad. Rafa queria comer algo folklorico de la ciudad asi q pidio su Torta de chorizo verde junto un licuado de no recuerdo que jaja.

Yo compre una torta de tamal (como buen chilango) y nos dirijimos a tomar un camion q nos llevaria a la autopista hacia el volcan. LLegando tomamos un taxi (pues camiones no salen para alla) cobrandonos $80 pesos. Llegamos a las faldas del volcan exactamente a las.. 11:20 u 11:40 (ni tan exacto) y nos pusimos a caminar en el camino q utilizan los carros para llegar. Cabe mencionar q es un camino muy pesado y terroso pues esta formado de ceniza volcanica y otros minerales, la primera vez q fui al tratar de correr rapidamente me cansaba ya sea por la altura, el peso y el aire helado q entra a los pulmones. Por alli tambien van motos de rally, camionetotas, carro familiares, ciclistas experimentados y .. ese dia (el primero) nomas yo a pie. Repito que es un parque ecologico asi q muchoas van a practicar su ECULTURISMO algo asi..

El paisaje era maravilloso: a nuestro lado izquierdo estaba lleno de arboles delgados muy altos muy frescos y vivos, debajo de ellos el pasto con mucho lodo ya que a menudo llueve por alli; de lado derecho se alcanzaba a ver todavia la autopista pero mas alla de ella todos los montes  verdes y grandes. El aire era frio pero aun lo podiamos soportar.

Entre platica y platica llegamos a la caseta de automoviles, la revasamos rapidamente ya q no habia gente y decidimos cual camino seguir:  1- El q siguen todos los carros y dan directo al centro del volcan (el q segui el primer dia) o 2 - Tratar de cortar el camino subiendo directamente las laderas y no ir en zig zag como el camino terroso, sin señalamientos. Obvio por nuestras ganas de aventura nos llevaron a tomar el segundo camino.

Comenzamos a subir la pendiente y en menos de 1 minuto ya estabamos jadeando. Nos paramos a descansar un poco y seguimos adelante. El peso de nuestros pies dejaba huellas muy marcadas dentro de la tierra ya q se encontraba humeda y rapidamente se venia abajo. No se q tipo de vegetacion era pero si era espesa y con algunoas plantas con espinas. Despues de media hora llegamos al camino, recorde y para llegar a ese punto me habia costado aprox una hora, entonces le recortamos la mitad de camino.

Seguimos asi hasta llegar a las afueras del bosque, teniamos enfrente nuestro el volcan, pero esa no era mas q la espalda pues del otro lado estaban los lagos,  si keriamos seguir cortando el camino tendriamos q escalar el mismo vocan. Nos adentramos hacia el y entre parada y parada llegamos. Pero no era nuestro proposito escalarlo, simplemente lo ibamos a bordear mas de cerca. Yo iba adelante y al voltear la mirada en busca de Rafa vi como subia poco a poco la pendiente.

- ¿Que te parece si subimos desde aqui? - me pregunto gritandome

- Mmm pues va -  le respondi despues de haber checado el suelo

Empezamos a subir lentamente pero pronto me di cuenta q no iba a ser facil pues la tierra era muy delgada y movediza, no habian piedras fuertes q aguantaran nuestro peso y pronto me vi ayudandome de mis manos para sujetarme a la tierra para no caerme. Busque a Rafa con la mirada pero ya nos habiamos separado bastante y el se encontraba del otro lado. Le grite pero no respondia, nisiquiera el eco me respondia, el aire comenzaba a empujar mas fuerte contra el volcan y ya me estaba asustando.

No trate de bajar porque eso hubiese sido estupido, era dificil subir, bajar imposible. Segui mi camino y pronto me encontre con rocas mas fuertes y senti un poco de alivio, me detuve a seguir gritandole a Rafa pero no contestaba y me espante al pensar q se habia caido, de hecho mire hacia abajo para ver si no estaba alli su cuerpo. Mi mente me empezo a atormentar y recriminarme el porque habiamos subido por aqui siendo una estupidez hacerlo sin equipo ni nada por el estilo. ¿Que le diria a sus padres? .. Despues de un rato llegue a la cima y me fui en la direccion donde el estaba para ver si habia llegado pero no fue asi. Nisiquiera trate de aproximarme a la orilla ya q estaba muy inclinada. Trataba de calmarme pero no llegaba y yo no sabia q hacer.

Despues de 15 min de esperar sentado llego Rafa y yo contento le dije q xq no me respondia y bla bla bla... No creia q seguiriamos pero al contentarnos por haber llegado tan alto.. decidimos seguir hacia arriba.

Esta parte ya no era tan inclinada, eran piedras enormes de entre 1.50 y 2 metros aprox.. solo era subir en ellas y saltar de una a otra cuidando bien donde pisabamo para no lastimarnos los pies.

El frio era mas fuerte y yo me puse mis guantes, bufanda y capucha contra el viento, le preste a rafa un gorro q llevaba q vaya nos sirvio de mucho. Las nubes pasaban lentamente, los gritos ( o como se diga Ja ) de los cuervos sonaban fuertes con todo y su eco. Veiamos el lado derecho de la cima y las rocas eran rojas.. le grite  a Rafa bromeando q entre esos huecos se encontraban los 10 mandamientos =P   el me respondio q se sentia en los escenarios del señor d los anillos jajaja 

Un esfuerzo mas... y llegamos a la cima, del otro lado hacia abajo teniamos la vista del gran lago del SoL: era hermoso ese panorama!!

Empezamos a gritar tonterias al vacio para q nos contestara el Eco, Rafa le marco a Luigi (un amigo nuestro) para presumirle donde estabamos, pero la señal era baja y pronto se acabo la llamada, yo no podia kitar la vista de ningun lugar. Hacia el lado izquierdo el gran lago cirstalino y al derecho todo lo q habiamos escalado, las nubes, las rocas rojas, las sombras d los montes del principio, las pequeñas ciudades a lo lejos, el viento golpeando el volcan, los cuervos....

Los cuervos de vez en cuando se acercaban a nosotros lentamente como para inspeccionarnos, venian uno a uno cuando de pronto se dejo ver un gran oleada de ellos, eran 14 recuerdo haberlos contado rapidamente y Rafa asustado me dijo q venian por nosotros y yo tmb me espante jajajaja y ya me andaba cubriendo con mi sudadera todo el cuerpo.. pero pronto se fueron ante las amenazas q les gritabamos Ja

Cerca de alli habian varias cruzes donde habian fallecido algunas personas. Decidimos bajar pero.. como? estaba muy empinado y yo no keria hacerlo, Rafa insistio en bajar poco a poco entre la arena pero no le hize caso y me fui por entre las rocas poco a poco para tener firmeza al bajar. Pero pronto ese camino me desvo hacia la arena y me di cuenta q podia: esquiar =)

La arena estaba pesada asi q me podia detener en ella al incrementar mi peso en ella, asi q ya me veian muy contento ir disque esquiando entre la arena pendiente abajo. Mis tenis todos rotos ya, estaban llenos de arena pero yo seguia dandoles batalla.  Pronto oi un chascarrillo y me di cuenta q habia un pequeño rio de agua entre las rocas. Me acerque y no me pude contener y tomar de esa agua cristalina. Esta excesivamente fria pero era tan pura.. q seguia tomando. Pronto llego Rafa y abrio su cantinflora para llenarla de ella. Segui caminando y pronto el pequeño rio se murio kedandose dentro de la tierra.

LLegamos a la orilla del lago. Era enorme. Cristalino, vivo sereno, armonioso con pequeñas olas q lo sacudian lentamente. El frio estaba en todo su apogeo pero aun asi me kite los calzetines para poder meter mis pies dentro. Mala idea pues estaba helado y luego con el aire pegando sobre ellos.. fiufff

Rafa saco de comer dos paninis del Starbucks, los abrimos y estaban frios y creo q.. caducados, echados a perder pues, pero fue tanta nuestra hambre q nos los comimos =P

Estabamos contentos y agotados lanzando piedrecillas dentro del lago, disfrutamos del paisaje unos minutos y nos retiramos a buscar a alguien q llevase carro para q nos diera un aventon y nos bajara del volcan.. pero o mala planificacion, era lunes y no habia nadie, estabamos solos.

Le dije q fueramos en busca de la caseta de auxilio para q haber si tendrian una camioneta y nos hicieran el favor de bajarnos. Tomamos el camino terroso y caminamos mucho tiempo. A lo lejos vimos a una familia q estaba del otro lado pero ya se iba y tratamos de alcanzarlos por otro lado pero no los volvimos a ver. La neblina subia poco a poco desde los pastizales y pronto nos vimos rodeados de niebla. Ya no hablabamos, solo caminabamos y moriamos de frio. Salimos de la espesura y vimos a unos lugareños muy abajo gritando quien sabe q cosas. Pero seguimos nuestro camino y llegamos a la torre de vigilancia: no habia nadie.

Esa torre creia haberla yo visto la primera vez q fue del lado por donde llegamos al salir del bosque, asi q supuse q era la misma y ya solo era cuestion de bajar y retomar el camino. ASi q ante la desesperacion de nuestro cansancio y comida comenzamos a bajar asi como subimos. Nos adentramos en el bosque y yo no podia recordar ningun lugar parecido.

Bajabamos bajabamos, nos enlodabamos mas y mas y pronto al  bajar rapido me torzi el pie izquierdo. Desde ese punto Rafa siempre fue al frente y yo iba detras, seguiamos bajando, vimos un gran barranco y solo lo pudimos bordear. Antes de llegar al camino terroso tuve una segunda torzedura en el mismo pie y yo sentia q se me desprendia.

Nos detuvimos un rato, pero si se enfriaba el tobillo todo terminaria asi q tuve q seguir caminando para q se mantuviera caliente. Cojeando y todo llegamos al camino, pero era similar mas no era el mismo pues ese camino se dividia en dos y cada uno de ellos en otros dos.

Escuchamos sonidos de vacas, gallinas y ladrido de perros. Habia una granja dentro de unos arboles y Rafa fue a preguntar el camino hacia Raices ( el pueblito donde nos dejo el taxi ) le señalaron q siguieramos el mismo camino. Ya con algo de seguridad, retomamos el camino, pronto nos encontramos donde estaban los cultivos de avena y papa, grandes extensiones de tierra veia ante mis ojos, la tierra humeda siempre y los vegetales naciendo de la misma. El paisaje era de los mas hermosos q jamas habia visto y yo seguia cojeando mientras Rafa me adelantaba unos varios metros. Sentia como la propia cadera me empezaba a doler por el movimiento de mis piernas y ya no podia seguir caminando asi.. pero solo seguiamos mas y mas.

De pronto se dejaban oir ruidos estrondosos entre el aire y nos preguntabamos q era pero solo deciamos q era el golpear del viento contra el volcan. Pronto nos adentramos en el bosque otra vez  y sentiamos enloquecer las piernas Ahhhh.

Oi varios pasos acercarse, senti el olor fetido de las vacas y reconoci una granja, le dije a rafa q era la misma de hace rato.. ahhhh esa señora nos mintio!! Quisimos acercarnos pero los perros empezaron a ladrar y ante el temor de vernoslas contra uno mas grande nos mantuvimos a distancia. Rodeamos por el otro lado la granja y vimos a un señor llegar junto a varias vaquilas q habia sacado a pasear.

Le grite Hola y no me contesto, me acerque y le grite q como llegaba a Raices, me hacia gestos para q nos fueramos pero me acerque mas, pero los perros seguian ladrando y yo me desesperaba, el señor me daba la espalda y yo sentia impotencia al no poder decirle nada. Le grite gracias y le dije a Rafa q nos fueramos pues ese #%#)&$ no nos hacia caso.

Pronto nos grito: para donde van? me regrese hacia el y le dije de buen modo q keriamos llegar a Raices para de alli ir a Toluca y de alli a Mexico. Nos dijo q raices estaba a tres horas o mas caminando pues lo q habiamos hecho fue desviarnos totalemente, llegamos de lado de Raices y nos bajamos del otro lado, q el lugar mas cercano para llegar a Toluca era Zaragoza, le preguntamos como llegar y nos explico q camino tomar. Ya un poco mas serenos le dimos las gracias y retomamos el camino, su perrito nos siguio un buen tramo mientras iba jugando.

Seguian los plantios y yo keria estar dentro de ellos pero ya anochecia y esos ruidos q habiamos oido nos dimos cuenta q eran truenos y q no tardaba en llover.

Mire a lo lejos y vi unas vaquitas en el camino, le dije en broma a Rafa q montaramos en ellas y q nos las llevaramos pero alli tenian a su pastor q las golpeaba con su latigo para q regresaran al camino.  Me enojo ver eso pero pronto nos recibio con un saludo y nos dijo q el tmb iba para zaragoza, q el era de alla y acababa de sacar a psatar a sus vaquillas. Tambien llevaba dos perritos q al principio nos ladraban.

Empezamos la caminata hacia Zaragoza junto a Bernardo, sus 6 vacas y sus dos perritos. Tenia alrededor de 35 años, tenia el acento de provincia y no se xq pero Rafa emepzo a hablar con el con el mismo acento jaja.

Yo iba detras de ellos observando el paisaje. Comenzo a llovisnar, el sol ya habia caido hace rato pero los rayos iluminaban el cielo, el arcoiris se hizo presente y yo no podia creer lo q veia.

Dentro del arcoiris los rayos ultravioletas, en los alrededores los montes  verdes, a los lados los sembradios enormes de trigo y avena, la lluvia acompañandonos y yo no sabia ni como sonreir, no creia lo q veia...

Me acerque a la platica y Bernardo nos platicaba q Zaragoza ya era un pueblo independiente de otro pueblo q antes los dominaba en sus costumbres y economia, q si se llamaba Zaragoza de Guadalupe o Guadalupe de Zaragoza, las fiestas del año, los abusos, costumbres y lo q pensaban de la ciudad.

Muy buena persona, me cayo muy bien, llevaba su rifle contra los lobos q atacaban a las vacas. De hecho en un tramo del camino vi a una especie de coyote ya petrificado casi casi.. habian algunos por aquellos lugares, por eso se llevaba su rifle, me contaba el buen Bernardo.

No me sentia con energias pero tampoco sentia ya el cansancio, el viaje duro un poco mas de una hora. Nos despedimos de el diciendole q regresariamos algun dia, nos señalo el sitio de camiones y nos despedimos.

No alcanzamos el camion pues el ultimo salia a las 21 hrs, tomamos taxi y nos cobre $15 pesos ya q subia a otras personas tambien. Llegamos a la central de camiones de Toluca, nos dormimos en el camino hacia la ciudad alrededor de una hora, llegamos al metro y cada uno llegamos a nuestras casas alrededor de las 00:00 hrs osea q el viaje nos duro 18hrs osea q caminamos, bajamos y subimos sin parar alrededor de 9 o 10 hrs... al otro dia o mas bien ese dia ya entrabamos a trabajar yo a las 5am y el a las 8am asi q estuvo rudo el asunto.

Fue una gran experiencia q la guardo con mucho cariño, sobre todo la ultima etapa con Bernardo fue genial, el paisaje q ya ni lo puedo describir, me llene de muchas emociones, tmb el haber ido con Rafa fue muy padre, aguantamos el estres q vernos perdidos en un bosque inmenso sin nada de gente mientras anochecia y se tornaba para llover, no habiendo nisiquiera señal para hacer una llamada.

Este fue la experiencia del Nevado de Toluca =)